La dieta debe aportar diariamente porciones adecuadas y suficientes de distintos tipos de alimentos que aporten toda la energía requerida, diferentes tipos de nutrientes y que permitan obtener el máximo crecimiento. Quizás lo más importante a esta edad sea prevenir un desbalance en el aporte energético que puede llevar al exceso o al déficit de peso y que favorecerá el desarrollo, ya sea de sobrepeso o enflaquecimiento respectivamente.
Como en la adolescencia los requerimientos calóricos y nutricionales son mayores que en la infancia o en la vida adulta, se recomiendan seleccionar alimentos saludables, es decir, que tengan una alta densidad de nutrientes (que sean buena fuente de proteínas, vitaminas, minerales) y que además sean bajos en grasas y azúcares. Los adolescentes deben consumir en lo posible cuatro comidas: desayuno; almuerzo; once o colación de tarde y cena.

No hay comentarios:
Publicar un comentario